ONDA LUZ

IES Virgen de La Luz

vluz_ondaluz@educastur.princast.es

 

 

AVILÉS - ASTURIES

 

Nombre del autor:  Alicia Corchón Pérez

Fecha:       2-05-2006

Título:        ¡GUERRA!

Resumen:           Primer premio Concurso Literario IES Virgen de la Luz 2006. Categoría: Narración (ESO)

 

GUERRA

― ¡Al ataque!

El grito retumbó en el vasto valle donde se celebraba la cruel batalla. El río que lo atravesaba, limpio y transparente, se preparó para tornarse rojo de sangre, mientras que el sol se escondía temeroso entre las nubes. Al grito le siguieron los sonidos de las espadas entrechocándose, la furia llameante de los vengadores, los aullidos de muerte. Pero ella parecía no enterarse.

Una niña pequeña, vestida con ropas pobres y harapientas, se encontraba entre el fragor de la batalla. No tenía más de cinco años, su pelo, oscuro como el triste atardecer, estaba recogido en una corta trenza, y sus inocentes ojos marrones escudriñaban inquietos en donde quiera que se posasen.

Un soldado, ataviado con una  pesada y resistente armadura metálica, cuyo yelmo impedía ver las facciones de su cara, reparó en ella. ¿Qué buscaba? Aquella cría moriría en medio de la batalla. ¿Dónde estarían sus padres? Nadie habría dejado a su hija suicidarse de aquella manera cuando todavía le quedaba toda una vida por vivir.

La miró con algo de desconcierto. Cualquier niña de su edad estaría llorando en su situación. ¿Por qué ella no? Parecía no darse cuenta de que estaba en medio de la lucha más feroz de aquella guerra.

El soldado pensó en llevarla a un lugar seguro, fuera de esa sangrienta confusión de armas, pero una maza le golpeó por la espalda, recordándole su profesión: era un soldado, un guerrero. Su fuerte armadura absorbió el golpe, por suerte para él. Furioso, se dio la vuelta, olvidándose totalmente de la enigmática niña, para vengarse de aquél que había osado dañarle.

La niña siguió caminando entre jinetes, caballos e infantería, indiferente a todos ellos, todos a ella indiferentes. La suerte quiso que no encontrara la dolorosa muerte en su camino.

Entonces la vio, sucia y embarrada, en el ensangrentado fango. Era lo que había estado buscando. Era una simple muñeca de trapo, vieja y estropeada, pero, para aquella chiquilla, era de oro y piedras preciosas, sólo esa vieja muñeca la podía llenar con tanta ilusión.

La niña corrió, feliz de encontrarla, hacia ella, ya estaba a pocos centímetros de abrazarla cuando la buena estrella que la había acompañado hasta ahora se apagó de repente. Una flecha, mortífera y letal, atravesó su pequeño e inocente corazón.

Nadie notó su muerte, ni la lloró. Nadie preguntó su nombre y nadie se lamentó. Nadie reparó en el cuerpo de la pequeña niña, que nunca recobró su querida muñeca de trapo. Quedó sepultada bajo los cadáveres de los guerreros caídos en la cruel batalla.

 

 

Autora: Alicia Corchón Pérez

1º ESO

02/05/06