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COMENTARIOS AL MAPA DENSIDAD DE POBLACIÓN |
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Las transformaciones en la población española han operado de una manera decisiva sobre la muy desigual distribución de esa población sobre el territorio. En términos generales la densidad española, algo más de 80 habitantes por Km2 según los datos más recientes, tiene un significado de población escasa en el marco europeo occidental, lo cual no obsta para que sea una cifra que casi triplica la norteamericana. Pero más importante que ese dato absoluto es ver como se distribuye. Diez de las cincuenta provincias, Madrid, Barcelona, Vizcaya, Guipúzcoa, Pontevedra, Málaga, Alicante, Valencia y las dos provincias canarias tienen una densidad superior al doble de esa media. Otras tantas, La Coruña, Asturias, Cantabria, Álava, Gerona, Tarragona, Baleares, Murcia, Cádiz y Sevilla tienen una densidad superior a la media, la mayoría de ellas superior a los 100 habitantes por Km2 que suele ser una cifra que se toma como una alta densidad, aunque es muy difícil tratar de dar valores universales. Excepto Madrid, esas 20 provincias más densamente pobladas son periféricas. Las otras 30 provincias tienen densidades inferiores a la media, aunque sobre el valle del Ebro, Navarra, la Rioja y Zaragoza o el caso aislado de Valladolid, suponen la excepción, por supuesto junto a Madrid, de una realidad dual muy simple: Una periferia bastante ocupada y un interior peninsular progresivamente vacío. Con todas las precauciones debidas a la propia definición de la densidad de población como simple media aritmética, al distinto tamaño territorial de las provincias, etc., es una realidad que se ha impuesto en el marco de la transición demográfica. La España del Antiguo Régimen presentaba una realidad absolutamente distinta, con una periferia relativamente poco poblada en comparación con la entonces próspera Meseta. Cristina Gutiérrez Vanesa Torcida 2º Bachillerato A febrero 2003 |