V SEMANA TEMÁTICA:

EL GRAN FRACTAL DE SIERPINSKI CON BOTES DE REFRESCO
Presentación en el Mercado Público
Llegué
a este centro allá por el mes de Noviembre a sustituir a Cari, sin
sospechar siquiera toda la movida que aquí se preparaba para cierta semana de
Abril.
Como
profe de Matemáticas, debo reconocer que la V Semana Temática,
,
me ha encantado: es fantástico que haya centros como el Sierra Minera
donde se permite a los chicos y chicas aprender, jugando con las Matemáticas,
mostrando así que no han de ser “difíciles y aburridas” necesariamente. Y,
todo esto es más meritorio si cabe, cuando se hace implicando a todo el mundo:
maestros, profesores, alumnos,...
Mi
humilde aportación a tan singular evento se limitó a continuar con la tarea
iniciada por Cari, y está ligada al proceso de construcción de ese fractal
de botes de refresco que todos hemos podido ver en lugar preferente del Mercado
Público de La Unión; y que sin lugar a dudas ha sido la estrella
en la V Semana Temática.
Básicamente, mi tarea consistió en supervisar el trabajo de mis alumnos (los chicos de U. P. A. y Aula Taller) para que los botes se pegaran correctamente, y no de cualquier modo, sin malgastar mucha silicona; lo que en ciertos momentos resultaba “misión imposible” –al final hubo que despegar o reforzar más de un bote que resultó pegado un poco “a tontas y a locas” –. Y es que, en lugar de tomarse la actividad como un verdadero reto, al principio les pareció sólo un juego y una excusa ideal para no dar clase –y no es mala excusa–. Afortunadamente, con el tiempo acabaron por tomárselo algo más en serio, sobretodo conforme veían cómo se iba quedando y comenzaban a imaginarse lo que sería aquello con más de 7 metros de altura.

Y, entonces hubo que hacer frente a un verdadero problema: la escasez de botes; pues una vez cogido el tranquillo, los chicos progresaban rápido ,y...¡los botes desaparecían volando!. Ante esta eventualidad, se llevó a cabo una continuada campaña de recogida de botes, solicitando la colaboración de todos. El personal respondió (alumnos, maestros, profesores, primos, tíos, incluso el I. E. S. María Cegarra,...) y aunque hubo momentos de duda, sobre si se lograría reunir los más de tres mil botes que hacían falta (¡casi ná!), finalmente se consiguió.

El
día 20 de Febrero (carnaval) y los días “tontos” previos a las vacaciones
de Semana Santa, los chicos de U. P. A. cedieron protagonismo, permitiendo la participación de
otros compañeros en la construcción del fractal. Con ello se perseguía implicar
al mayor número de gente posible en el desarrollo de esta actividad.
Durante todo el proceso de construcción (unos 6 meses), hubo momentos en los que faltaron ganas, porque el trabajo se había convertido en rutina; pero, con algún que otro altibajo, los chicos fueron capaces de aguantar hasta el final y terminar lo que habían empezado.

Igualmente importante, además de delicado, fue el traslado y montaje de toda la estructura allá en el Mercado Público. Esta responsabilidad la asumió el profesor Ginés Bermúdez que se las ingenió para encontrar el mejor modo de reforzar las partes y componer el fractal grande (¡más de 7 metros de altura!); y lo hizo de forma tan magistral que parecía que los botes se sostenían solos. Juan Carlos, alias Mcgyver, también aportó sus ideas.

Ahora
que todo ha concluido, y se vio la bondad del resultado, no se puede ignorar el mérito
de los que lo han llevado a cabo, cada uno consciente de cual fue su
aportación:
-
Aarón
Castaño Santiago (Aula Taller)
-
Israel
Castaño Santiago (U. P. A.)
-
Abel
García Meseguer (Aula Taller)
-
Ángel
Güerri Royo (U. P. A.)
-
José
Antonio Jiménez Martínez
(Aula Taller)
-
Francisco
Marcelino Alcaraz (U. P. A.)
-
Antonio
José Plazas Fernández
(Aula Taller)
-
Alberto
Rubí González (U. P. A.)
-
Antonio
Santiago Garrido (Aula Taller)
-
Abdelkrim
Zemri (U. P. A.)
-
y todos aquellos chicos y chicas
que se han manchado las manos pegando botes, los han traído de casa, ayudaron
en su transporte, etc.
Ellos sin duda han sido los principales protagonistas, cada cual en su medida, pues con su ayuda y aportación fue posible construir ese fractal hecho con botes –brillante idea del profesor Joaquín–, cuya grandiosidad y simetría ha dejado admirados a propios y visitantes.

No
sería nada extraño que a partir de ahora comenzaran a proliferar triángulos
de Sierpinski por doquier; pero,
nadie puede quitarnos la satisfacción de haber sido los pioneros.
¡MI MÁS SINCERA ENHORABUENA A TODOS!
Mª Dolores Martínez