Degradación de la energía.

 

  A través de sus transformaciones, parece que la energía del universo va perdiendo de día en día su actitud para suministrar trabajo. No todas las formas de energía son igualmente útiles. Cualquiera de ellas puede transformarse fácilmente  en calor; pero éste sólo puede ser utilizado y convertido en otras formas de energía donde se disponga de una diferencia de temperatura.

  En cualquier transformación energética, al menos una parte de la energía inicial se disipa como calor y no puede ser convertida íntegramente en la forma que tenía dicha energía inicial. Esta energía transferida como calor es el fin último de todas las transformaciones energéticas.

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