Iluminación prehistórica (PR-24)
M.A. Gómez El rincón de la Ciencia             nº 19, Diciembre 2002

A lo largo de la historia el hombre ha encontrado muchos retos que ha tenido que superar con grandes dosis de ingenio. Uno de ellos ha sido cómo iluminarse en la oscuridad. El problema encontró su primera solución con el descubrimiento del fuego. Pero, desde las primeras hogueras hasta las modernas lámparas halógenas o fluorescentes, han sido muchos los dispositivos ingeniosos que se han utilizado para proporcionar luz frente a las tinieblas. Uno de ellos es la lámpara de tuétano que utilizaban los hombres prehistóricos.

En esta experiencia vas a aprender a construir una lámpara prehistórica, un dispositivo muy sencillo, aprovechando el tuétano del hueso de un animal.

Material que vas a necesitar:

  • Un hueso de caña
  • Una tira de tela de algodón

¿Qué vamos a hacer?

El dispositivo es muy sencillo. El propio hueso es el recipiente que contiene la "vela" y el tuétano que está en el interior del hueso es el combustible. Tan sólo nos falta una mecha.

La mecha la puedes fabricar con un trocito de tela de algodón o una cuerda de algodón. También te puede servir una cerilla de cartón a la que se le ha quitado la cabeza.

Hunde la mecha en el tuétano, dejando que asome aproximadamente 1 centímetro. Sólo tienes que acercar una cerilla a la mecha y esperar un poco para que empiece a fundir la grasa. En seguida verás que prende y comienza a funcionar.

PRECAUCIÓN: Está experiencia debe realizarse siempre en presencia de un adulto

¿Por qué ocurre esto?

La grasa del tuétano es el combustible. Con el calor funde y sube por la mecha por efecto de la capilaridad. Parte de la grasa que sube se transforma en gas que es el que arde en el extremo de la mecha.

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