|
POESÍA GRIEGA
MODERNA
CONSTANTINOS P.
CAVAFIS
-
DESEOS
-
MURALLAS
-
ÍTACA
-
PLACER
-
PARA QUE VENGAN
-
ANTES DE QUE LOS CAMBIE EL TIEMPO
-
DOS JÓVENES DE 23 A 24 AÑOS
-
CIMÓN, HIJO DE LEARCO...
YORGOS SEFERIS
-
ROSA DEL DESIERTO
-
DEJA YA DE RONDAR EL MAR
-
DIJISTE HACE AÑOS
-
EL PAPEL BLANCO DURO ESPEJO
ODISEAS ELITIS
-
DEL EGEO
-
LOS PEQUEÑOS ÉPSILON
-
EL MONOGRAMA
CONSTANTINOS P. CAVAFIS
DESEOS
Como
cuerpos bellos de muertos que no han envejecido
y
los encerraron, con lágrimas, en una tumba espléndida
-
con rosas en la cabeza y en los pies jazmines -,
así
parecen los deseos que pasaron
sin
cumplirse; sin que ninguno mereciera
una
noche de placer, o un alba luminosa.
MURALLAS
Sin
miramiento, sin pudor, sin lástima
altas
y sólidas murallas me han levantado en torno.
Y
ahora, heme aquí, quieto y desesperándome.
No
pienso en otra cosa: este destino me devora el alma;
porque
yo muchas cosas tenía que hacer fuera.
¡Ay,
cuando levantaban las murallas, cómo no me di cuenta!
Pero
nunca oí ruido ni voces de albañiles.
Imperceptiblemente
me encerraron fuera del mundo.
LA CIUDAD
Dijiste:
"Iré a otra tierra, iré a algún otro mar.
Mejor
que ésta habrá alguna otra ciudad.
Una
condena está escrita en cada intento mío
y
está mi corazón, como un muerto, en su nicho.
¿Hasta
cuándo mi alma va a continuar tan lánguida?
Donde
vuelvo la vista, mire a donde mire,
de
mi vida las ruinas negras las veo aquí,
en
donde tantos años pasé, arruiné y perdí".
No
hallarás nuevas tierras, no hallarás otros mares.
La
ciudad te seguirá. Y por las mismas
calles
vagarás. Y en los mismos barrios envejecerás
y
canas te saldrán en estas mismas casas.
Siempre
arribarás a esta ciudad. ¿A otra parte ir?
-no
lo esperes-, ya no hay barco ni ruta para ti.
Al
arruinar tu vida aquí, en este rincón mínimo,
para
toda la tierra tú ya la has destruido.
ÍTACA
Cuando
salgas de viaje para Ítaca,
desea
que el camino sea largo, colmado de aventuras, colmado de experiencias.
A
los lestrígones y a los cíclopes,
al
irascible Posidón no temas,
pues
nunca encuentros tales tendrás en tu camino,
si
tu pensamiento se mantiene alto, si una exquisita
emoción
te toca cuerpo y alma.
A
los lestrígones y a los cíclopes no encontrarás,
a
no ser que los lleves ya en tu alma,
a
no ser que tu alma los ponga en pie ante ti.
Desea
que el camino sea largo.
Que
sean muchas las mañanas estivales
en
que -¡y con qué placer!-
entres
en puertos que ves por vez primera.
Detente
en los mercados fenicios
para
adquirir sus bellas mercancías,
madreperlas
y nácares, ébanos y ámbares,
y
voluptuosos perfumes de todas las clases,
todos
los voluptuosos perfumes que te sean posibles.
Y
vete a muchas ciudades de Egipto
y
aprende, aprende de los sabios.
Mantén
siempre a Ítaca en tu mente.
Llegar
allí es tu destino.
Pero
no tengas la menor prisa en tu viaje.
Es
mejor que dure muchos años
y
que viejo al fin arribes a la isla,
rico
por todas las ganancias de tu viaje,
sin
esperar que Ítaca te va a ofrecer riquezas.
Ítaca
te ha dado un viaje hermoso.
Sin
ella no te habrías puesto en marcha.
Pero
no tiene ya más que ofrecerte.
Aunque
la encuentres pobre, Ítaca de ti no se ha burlado.
Convertido
en tan sabio, y con tanta experiencia,
ya
habrás comprendido el significado de las Ítacas.
PLACER
La
alegría y perfume de mi vida es la memoria de esas horas
en
que encontré y retuve el placer como lo deseaba.
Alegría
y perfume de mi vida para mí, que detesté
cualquier
goce de amores rutinarios.
PARA QUE VENGAN
Una
vela basta. Su dudosa luz
se
presta más, será más cordial,
cuando
vengan las Sombras, las Sombras del Amor.
Una
vela basta. Que el cuarto esta tarde
no
tenga mucha luz. En la ensoñación
y
en la sugestión, y con poca luz,
en
la ensoñación, tendré la visión
de
que vienen las Sombras, las Sombras del Amor.
ANTES DE QUE LOS CAMBIE EL TIEMPO
Gran
aflicción sintieron en su separación.
ellos
no la querían; eran las circunstancias.
Necesidades
vitales le hicieron a uno de ellos
irse
lejos -Nueva York o Canadá.
Su
amor, sin duda, no era el mismo de antes;
había
disminuido la atracción gradualmente,
había
disminuido mucho su atracción.
Pero
separarse, ellos no lo querían.
Eran
las circunstancias. O quizá como un artista
se
reveló el Destino separándolos ahora,
antes
de que se apague el sentimiento,
antes
de que los cambie el Tiempo.
El
uno para el otro será como si perdurase siempre
el
hermoso muchacho de los veinticuatro años.
DOS JÓVENES DE 23 A 24 AÑOS
Desde
las diez y media estaba en el café,
y
esperaba que apareciera pronto.
Llegó
la medianoche -y le esperaba todavía.
Dio
la una y media; vacío se había quedado
el
café casi del todo.
Se
cansó de leer periódicos
maquinalmente.
De sus únicos, de sus tres chelines
le
quedaba sólo uno: en el gran rato que esperó
gastó
los otros dos en cafés y coñac.
Se
había fumado todos los cigarrillos.
Tan
larga espera lo tenía agotado. Pues
además,
tras tantas horas de estar solo, comenzaron
a
apoderarse de él pensamientos importunos
sobre
su descarriada vida.
Pero
vio entrar a su amigo -al punto
la
fatiga, los pensamientos se esfumaron.
Su
amigo traía una noticia inesperada.
En
el garito había ganado sesenta libras.
Sus
bellos rostros, su arrebatadora juventud,
el
amor sensual que tenían,
se
vieron refrescados, revivieron, se reconfortaron
con
las sesenta libras del garito.
Y
plenos de gozo y energía, sentimiento y belleza
se
fueron -no a las casas de sus honradas familias
(donde,
por otra parte, ya no los querían):
a
una que ellos conocían, y muy particular,
a
una casa de corrupción se fueron y pidieron
un
cuarto en que dormir, y bebidas caras, y volvieron a beber.
Y
cuando se les acabaron las bebidas caras,
y
cuando ya eran cerca de las cuatro,
al
amor se entregaron felices.
CIMÓN, HIJO DE LEARCO, DE 22 AÑOS, ESTUDIANTE DE LETRAS
GRIEGAS (EN CIRENE)
"Mi
final sobrevino cuando era feliz.
Hermóteles
me tenía por su inseparable amigo.
En
mis últimos días, por más que el fingía
que
no estaba intranquilo, sentía yo a menudo
que
lloraban sus ojos. Si creía que un poco
me
había adormecido, caía como un loco
a
los pies de mi lecho. Mas éramos los dos
de
la misma edad, jóvenes de veintitrés años.
Traidor
es el Destino. Alguna otra pasión
a
Hermóteles quizá me lo habría robado.
He
terminado bien; con un amor sin divisiones."
YORGOS SEFERIS
"Aquí terminan las obras del mar
las obras del amor."
ROSA DEL DESIERTO
" Rosa del desierto, encontrar querías con que herirnos, más, como el
secreto que va a liberarse, te inclinabas y era hermosa la orden que
aceptaste dar y era la sonrisa como una espada alerta. El ascenso de tu
cielo animaba el universo, de tu espina se arrancaba el designio del
camino, nuestro impulso se insinuaba desnudo a poseerte, era fácil el
mundo, un simple latido."
DEJA YA DE RONDAR EL MAR
" Deja ya de rondar el mar y los pellejos de las olas empujando los
navíos, bajo el cielo estamos nosotros los peces y los árboles son las
algas."
DIJISTE HACE AÑOS
" Dijiste hace años: En el fondo soy un asunto de luz. Y ahora todavía
al apoyarte en la ancha espalda del sueño, aun cuando te hunden en el pecho
aletargado del pronto, buscas rincones donde el negro se ha gastado y no
resiste, buscas a tientas la daga destinada a perforar tu corazón y abrirlo
a la luz."
EL PAPEL BLANCO DURO ESPEJO
" El papel blanco duro espejo sólo devuelve eso que fuiste. El papel
blanco habla con tu voz, tu propia voz, no aquélla que te gusta, tu música
en la vida esa que derrochaste. Puede que no vuelvas a ganar si lo deseas,
si te clavas a esa cosa indiferente que te lanza atrás ahí dónde empezaste.
Viajaste, muchas lunas viste, muchos soles, tocaste muertos y vivos,
sentiste el dolor del bravo mozo y el gemido de la mujer, la amargura del
niño inmaduro, cuanto has sentido se derrumba sin sustento si a este vacío
no te fías. Quizás ahí encuentres cuanto creíste perdido, el brote de la
juventud, el justo naufragio de la edad. Tu vida en cuanto diste, este
vacío es cuanto diste, el blanco papel."
ODISEAS ELITIS
DEL EGEO
" El eros, el archipiélago y la proa de sus espumas y las gaviotas de
sus sueños en su más alto mástil el marinero ondea una canción. El eros, su
canción y los horizontes de su viaje y el eco de su nostalgia en su más
mojada roca la prometida espera un barco. El eros, su barco y la
despreocupación por sus nortes y el foque de su esperanza en su más ligero
oleaje una isla mece la llegada."
LOS PEQUEÑOS ÉPSILON (fragmento)
" Las
amarguras que el tiempo arroja dentro de mí las sustrae de mis poemas. Me
he llenado de arrugas, para permanecer terso ahí donde nadie me recordará.
Una rosa que se vuelve poesía te puede destrozar mucho más que un puñetazo
que no se vuelve poesía. Millares de palabras se marchitan en los libros
rojos, cuando una simple muchacha dispara. Al parecer, incluso para
derrocar gobiernos -qué triunfo- se necesita la buena calidad. En la
tristeza de la interminable mediocridad que nos ahoga por todos lados, me
consuela que en algún lugar, en alguna habitación pequeña, algunos
obstinados luchan por eliminar el desgaste. Con pleno conocimiento de que
un día este planeta se congelará o se incendiará junto con sus logros.
Ellos, otro tipo de héroes, son los que harán quedar bien a la alguna vez
humanidad. Extraño: en nombre del humanismo, desde siempre los pueblos han
dado dos pasos adelante y los poetas dos pasos atrás. No nos engañemos. No
te haces vegetariano comiendo cordero pintado de verde. Que reduzcas un
poema a su sentido esencial no tiene ningún sentido. Una cámara fotográfica
oculta en la mala poesía nos condena a volver a ver aquello que hemos visto
muchas veces -y a no ver aquello que nunca hemos visto. Seguramente la
capacidad de observación es un gran defecto para el poeta que, al final,
acaba tomando las nubes por nubes. Muchas mentiras esperan en fila para
ocupar el lugar de la verdad. Al menos mintamos correctamente. Muchos en la
poesía, porque resulta que son feos, proclaman que Dios hizo feo al mundo.
Algunos incluso llegan más lejos: porque alguna vez estuvieron en peligro
de ahogarse, insisten en que el mar no es azul. No percibes la magia con la
interpretación de la magia, mucho menos con la descripción de la
interpretación de la magia. O cantas, o callas. No dices: esto que hago es
canto. Eso faltaba. Si los pájaros pensaran nos arrojarían piedras -perdón,
quise decir excrementos. En nuestros tiempos se admira más al diamante que
se vuelve carbón que al carbón que se vuelve diamante. La sensación del
fracaso continúa siendo el buen conductor de las emociones en una mayoría a
la que, queriéndolo o no, este complejo la domina toda su vida. Joven,
recuerda: no te haces esclavo cuando te somete sólo quien tiene el poder
-sino también quien lucha en su contra. Olor de los Textos: a madera húmeda
en el fuego, o a hojas podridas, o a habitación vacía. Y más: a piedra
ardiente en el sol, a establo, a cabello sin lavar de una mujer hermosa.
¡Pobre Guerlain! Cuidado con la emoción. Si es hechicera, no deja de ser
embustera. De la misma manera en que a veces una palabra (no necesariamente
bonita o rara) se vuelve el pretexto para crear todo un verso, de tal modo
que esa palabra pueda encontrar su lugar preciso y resplandezca, ese verso,
a su vez, por la misma razón, se vuelve a veces pretexto para crear todo un
poema, cuyo contenido, si nació de dos o tres sílabas humildes, como
sentido está tan alejado de ellas como un hombre completo del placer de un
instante, que se volvió la razón de que existiera. Toda gran música, en el
fondo, es un menosprecio de la muerte. Lo Uno y lo Absoluto que concibe
nuestra mente es lo mucho y lo relativo de los demás, llevados a la
claridad de la unidad. La distancia de la ``nada'' a lo ``mínimo'' es mucho
más grande que la de lo ``mínimo'' a lo ``mucho''. Grecia es el país dorado
de la Poquedad que inutiliza el valor del número; pero también el país
negro de lo Desigual, donde ningún destino se corta a la medida dada del
inicio. En la vida, que aciertes a algunas codornices significa: las
mataste. En el arte: las resucitaste. El arte, aun cuando se dirige hacia
la muerte, la sube; no cae dentro de ella. Y es por eso que cuanto más se
agota la vida, tanto más la obra flota con la cabeza de fuera. Sólo que, a
veces, algunos no perciben el espejo y se rompen la cara. Si hay algo que
teme el artista consciente es que sabe que los cadáveres de las malas obras
son peores que los del hombre. Es cómico, pero las palabras que te ayudan a
vivir al otro le ayudan a matarte."
EL MONOGRAMA
Es temprano todavía en este mundo, me oyes
No han sido domesticado los monstruos, me oyes
Mi sangre perdida y el aguzado, me oyes
Puñal
Que corre como carnero por los cielos
Y quiebra las ramas de las estrellas, me oyes
Soy yo, me oyes
Te amo, me oyes
Te tengo y te llevo y te visto
Con el blanco traje nupcial de Ofelia, me oyes
Dónde me dejas, adónde vas y quién, me oyes
Te toma de la mano por encima de los diluvios
Enormes lianas y lava de volcanes
Llegará el día, me oyes
En que nos entierren y miles de años después, me
oyes
Nos convertirán en rocas brillantes, me oyes
Para que sobre ellas luzca la crueldad, me oyes
Humana
Y en cinco mil añicos nos arrojará, me oyes
A las aguas uno-a-uno, me oyes
Mis amargos guijarros cuento, me oyes
Y es el tiempo una gran iglesia, me oyes
Donde a veces en las imágenes, me oyes
De los santos
Surgen lágrimas verdaderas, me oyes
Y las campanas abren en lo alto, me oyes
Un hondo pasaje que permita mi paso
Aguardan los ángeles con cirios y fúnebres
salmos
No voy a ninguna parte, me oyes
O ninguno o los dos juntos, me oyes
Esta flor de la tormenta y, me oyes
Del amor
De una vez para siempre la cortamos, me oyes
Y no habrá de florecer de otra manera, me oyes
En otra tierra, en otra estrella, me oyes
No existe el suelo, no existe el mismo aire, me
oyes
Que tocábamos, me oyes.
Y ningún jardinero tuvo la dicha en otros
tiempos
Después de tanto invierno y tantos vientos
fríos,
me oyes
Que nazca una flor, sólo nosotros, me oyes
Levantamos toda una isla, me oyes
Con grutas y cabos y acantilados florecidos
Oye, oye
Quién habla a las aguas y quién llora - ¿oyes?
Quién busca al otro, quién grita - ¿oyes?
Soy yo que grito, soy yo que lloro, me oyes
Te amo, te amo, me oyes.
|