INTRODUCCIÓN

1.- INTRODUCCIÓN

 1.1.- ORÍGENES

Por Romanticismo entendemos un movimiento general que aparece en Europa a finales del siglo XVIII: un movimiento que abarca muchos ámbitos: arte, política, economía, indumentaria, religión, filosofía...

Rompe con las concepciones típicamente burguesas ya que nace en una época de inestabilidad política, económica y social que está en contra de las reglas y convicciones clásicas, y de las formas y vida refinada de la aristocracia de la época, más propias del Antiguo Régimen. Es una réplica del modelo liberador y la culminación de sus ideales, ya que el movimiento aparece relacionado íntimamente con el liberalismo, pues con la llegada de éste el individuo reclama su vuelo libre y creativo y desarrolla sus sentimientos e individualismo en contra de la razón y a favor del autodominio; por ello rechaza el racionalismo clásico plagado de reglas que atan al hombre y le impiden demostrar sus dotes de artista.

Los autores que promovieron el movimiento fueron principalmente Schiller, Schelling, Jacobi, Fieck, y los hermanos Schlegel, Chateaubriand, Byron...

El movimiento se origina en Alemania y posteriormente pasa a Inglaterra y se extiende al resto de Europa: Francia, Italia, España...

 

EL ROMANTICISMO EN INGLATERRA

Fue un movimiento psicológico más que doctrinario que surgió como una necesidad interna. Los primeros síntomas de esta nueva sensibilidad surgieron en el último cuarto del siglo XVIII. Las obras de estos autores se caracterizaban por el protagonismo de la imaginación, el placer de la melancolía y la soledad, la conciencia de la fugacidad y dolor de la vida, la preferencia por los escenarios solemnes y sombríos, el gusto por la poesía primitiva y la mistificacion del bardo Ossián[1].

En  Conjetures an Original Composition de Young se expone lo de “heraldo de la nueva estética”. En esta obra se puede comprobar la distinción entre imitación y originalidad, antiguos y modernos, la observación de las reglas y la energía del genio inspirado y entusiasta. Esta obra fue decisiva en la orientación de las nuevas ideas.

Los románticos ingleses formaron un núcleo en torno al poeta W. Wordsworth. que practicaba una poesía directa y profunda y enseñaba a los hombres a ver en la naturaleza la bondad y la belleza. Samuel Coleridge transportaba al lector a unos mundos sobrenaturales y llenos de emociones. A pesar de ello, las figuras más notables del romanticismo inglés son Walter Scott, que, atraído por la naturaleza medieval, escribió varias obras que se difundieron por toda Europa y Lord Byron poseedor de un estilo desenfadado y ordenado, pero con gran fuerza y calor humano.

 

EL ROMANTICISMO EN ALEMANIA.

 Se suelen distinguir tres escuelas: Jena que intensificó los postulados añadiéndoles un propósito  de trascendencia y un anhelo de un mundo mejor. Heidelberg, que popularizó por toda Europa el romanticismo de su país. A esta escuela pertenece Hoffmann, Chamizo, Arnim....La tercera escuela es la de Stuttgart.

En Alemania, los jóvenes escritores desarrollaron las teorías de Young y promulgaron los conceptos básicos de Romanticismo: libertad de expresión artística, primacía de lo espontáneo, independencia de la imaginación respecto a todas las limitaciones del buen gusto...

La figura más conocida es sin duda el poeta H. Heine, quien transmitió en sus escritos un gran sentido de la autocrítica.

El libro de L’Allemagne  de Mme. de Stäel se convirtió en la fuente principal de información sobre Alemania y su nueva literatura. Esta obra rechazaba la existencia de un código estético permanente y absoluto.

 

EL ROMANTICISMO  EN FRANCIA

 En 1827 se produjo un cambio sustancial a raíz de la publicación por parte de Víctor Hugo del famoso prólogo de Cromwell, en el que se exponía que el romanticismo era el liberalismo de la literatura. En el estreno de la obra Hernani de 1830 el romanticismo se consolida como movimiento de rebeldía contra el clasicismo. La obra es un drama con cierta semejanza a Romeo y Julieta. Otros autores franceses son Alphonse de Lamartine, Alfred de Vigny o Alfred Musset.

 

EL ROMANTICISMO EN ITALIA

 Participa de las características del Romanticismo europeo, aunque más cargado de un sentido político de liberación y condicionado por la unidad nacional. Por consiguiente es más patriótico. Algunos autores son Giacomo Leopardi que presenta una tendencia pesimista como en Las Canzone 1824; Alessandro Manzoni autor de poesías, dramas y novelas, como Los novios 1827.                                                                                                                 

  1.2    ETAPAS

 Primera. El Prerromanticismo, finales del siglo XVIII, es el momento en el que surge el romanticismo en sus países de origen, Inglaterra y Alemania.

 Segunda. El Romanticismo comprende desde 1800 hasta 1850, es el momento de auge del movimiento, aunque en algunos países tiene un comienzo más tardío como en España, que surge a partir de 1833.

 Tercera. Pervivencia del Romanticismo, desde 1850 hasta la llegada del siguiente movimiento, el Realismo, en los distintos países europeos.

 1.3.-    CARACTERÍSTICAS

El Romanticismo nace en los diferentes países europeos con características comunes. Entre las que destacan:

La exaltación de la Edad Media y el gusto por lo caballeresco, que se refleja en las numerosas alusiones a esta época por los diferentes autores europeos en muchas de sus obras como en la novela histórica. Además, a raíz de esta primera característica, aparecen otras en relación con ella como la exaltación de las actitudes y posiciones caballerescas o también el culto a los valores propios del héroe y de sus hazañas, en las que los autores románticos veían como una posible inspiración para sus obras (de aquí la influencia ossiánica en los últimos autores románticos). Esta característica es posible que aparezca también porque a finales del siglo XVIII los eruditos y sabios recuperaron antiguos manuscritos propios de esta época, y así consiguieron dar protagonismo al medievo europeo. Se produce una vuelta, por tanto, al pasado histórico y un exacerbado nacionalismo. También relacionado con esta característica aparece el gusto por los mundos exóticos, la evasión, el escapismo, y el cosmopolitismo. La posible razón sería el deseo de abandonar una realidad que les causa disgusto y malestar con los ambientes y las gentes de su época preocupadas en exceso por el capitalismo y el materialismo y con una realidad dominada por la burguesía y la aristocracia, y por sus deseos de conseguir libertad para poder dar rienda suelta a su imaginación. A su vez, y ligada a la anterior característica, aparece la contraposición y el desacuerdo con toda clase de reglas marcadas por la sociedad y sobre todo por esos cánones y moldes clásicos que se concebían como una razonable imitación de la naturaleza, dentro de un gran dogmatismo vinculado, sobre todo, al racionalismo, y que, según ellos, atan al autor y no le dejan ser libre, pues no puede seguirse por sus creencias o impulsos sino que debe seguir reglas marcadas. Así que rechazará también todo lo relacionado con el dogmatismo, el racionalismo y lo científico, que no le permiten ser autónomo, sino un ser dependiente.

Pero sin lugar a dudas la característica que mejor puede describir a los defensores del Romanticismo es la exteriorización de sus sentimientos, el renacer del subjetivismo (lo que implica una mayor sinceridad, una confesión, algo que acerca más al lector y al autor), como medida de escape de esa sociedad en la que no les gusta vivir, y por su concepción de que no deben hablar de la realidad que les rodea sino recrearla, (pensamiento que surge a partir de su concepción de que” la imaginación, y por tanto el arte creativo, es la facultad suprema de la mente romántica” (Alborg, 1980, pág. 20).

Además toman el arte creativo (pues para los románticos la creación de imágenes evocadas por su propia visión del mundo son las que logran transformar la realidad), la imaginación, la estética, incluso la moral o las ideas religiosas como obras de arte. De aquí el ideal de lo subjetivo e imaginario frente a lo objetivo y real y su excesiva preocupación por su obra, en vez de por  los efectos que ésta puede causar. Defienden la concepción de las cosas según su propia visión intimista, según el instinto, y deja a un lado la razón y lo normalizado. Nace así el sentimentalismo y la pasión desenfrenados, que en algunas ocasiones, por su exceso, desembocan en una angustia existencial (lo que se denomina “mal del siglo”), en la que el autor se siente ahogado y de la que no puede salir, hasta llegar incluso al suicidio, (en España, por ejemplo, Larra). Otros autores destacan por su visión intimista de la vida.

Dentro del Romanticismo se puede observar, por ejemplo, la llamada “poesía sentimental”, y el intimismo, donde aparece la nostalgia y la melancolía (sobre todo en los autores de visión pesimista, antes nombrados), fruto de la frustración personal.

Destaca también el gusto por lo macabro y grotesco (influencia recibida del norteamericano Allan Poe), en la llamada “estética de Terror”, en la que se observan características como la visión sarcástica y burlona con la vida, posiciones rebeldes ante la sociedad en la que se sitúan, descripciones de los ambientes más lúgubres en la que tienen cabida la placidez nocturna, las voces misteriosas, los espectros, aullidos...  O con la ruptura de los moldes clásicos aparecen concepciones muy parecidas a las del Barroco y el entusiasmo revolucionario. En estas características son evidentes ciertas contradicciones, como el mal de siglo, frente a una religiosidad tradicional, el gusto por lo raro, lo esotérico, lo paranormal..., que tiene su inspiración en el cristianismo medieval; el satanismo, que concibe al hombre como un ser encadenado, y sus consecuencias estéticas, como la sustitución del antiguo ideal de belleza por el de la expresividad, la postura anticlerical.

En los ambientes que conocemos como típicamente románticos encontramos una síntesis de todas las características anteriores: paisajes lúgubres, llenos de oscuridad sobre los que reposa el oscuro manto de la noche, en la que no hay más luz que la de una luna llena, que llama también a los cultos más escondidos y peor vistos de la época; dominación total de las ruinas por el gusto de la etapa medieval y de lo relacionado con lo caballeresco, paisajes intimistas, tristes, en muchas ocasiones llenos de monumentos, donde el autor recrea su concepción de amor ideal o de amor imposible.

En definitiva, podríamos decir, que el Romanticismo sería un movimiento que se basa en una serie de contradicciones o puntos contrarios como sueños utópicos para el futuro frente a la nostalgia del pasado, o tendencias nihilistas junto a  la búsqueda de nuevas creencias...

 


[1] El Ossián es un héroe y bardo legendario escocés del s. III compañero o hijo de Fingal. La influencia de Ossián el la literatura inglesa fue muy limitada. Los poemas ossiánicos gozaron de amplia boga durante varias décadas, conocieron numerosas traducciones e imitaciones