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PROYECTO CURRICULAR DEL I. E. S. SAN ISIDORO ÍNDICE
DIRECTRICES Y DECISIONES GENERALES ADECUACIÓN DE LOS OBJETIVOS GENERALES DE LA ESO AL CONTEXTO SOCIOECONÓMICO Y CULTURAL DEL INSTITUTO, Y A LAS CARACTERÍSTICAS DE LOS ALUMNOS.
Son aquellos objetivos que establecen las capacidades que se espera que al final de la Educación Secundaria Obligatoria haya desarrollado una alumna o un alumno, como consecuencia de la intervención educativa que el centro ha planificado intencionalmente. Con el fin de desarrollar las capacidades a las que se refiere el artículo 19 de la Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre, los alumnos deberán alcanzar a lo largo de la Educación Secundaria Obligatoria los objetivos siguientes:
Estos objetivos están definidos en términos de capacidades y no de comportamientos; capacidades que se refieren al conjunto de los ámbitos del desarrollo (intelectual, motor, equilibrio personal, relación interpersonal, inserción y actuación social). Por tanto, en un mismo objetivo se recogen capacidades de distintos ámbitos con el fin de destacar las relaciones que existen entre sí. El equipo educativo podrá adecuar dichos objetivos a las peculiaridades del centro, (por ejemplo: matizando, dando prioridad, desarrollando alguna idea, añadiendo aspectos que no se consideren recogidos...). En este proceso de adecuación debe prestarse especial atención a los llamados temas transversales, es decir, aquellos contenidos (con una gran carga actitudinal) que están presentes en todas o muchas de las áreas curriculares y favorecen la construcción de un sistema personal de valores acorde con los principios básicos que rigen la sociedad. DECISIONES DE CARÁCTER GENERAL SOBRE METODOLOGÍA. 2.1 INTRODUCCIÓN La pregunta que deberíamos hacernos en este apartado sería: cómo enseñar a aprender. Pero, ella no será excusa para proponer aquí "un manual" de uso en el aula; las expectativas deberán ser más ambiciosas: no sólo queremos enseñar contenidos o estrategias sino que nuestro objetivo será contribuir a que el alumno consiga aprender a aprender En este proceso de retroalimentación, el profesor habrá de ser el mediador y el organizador de las actividades de aprendizaje. Así, tomando como punto de partida el aprendizaje significativo mostraremos las pautas para que nuestros alumnos establezcan relaciones con conocimientos y experiencias previas, de tal modo que ellos mismos sean capaces de establecer un nexo de unión entre lo que les mostramos y lo que ya conocen. A continuación, se hace necesario enseñar la utilidad y/o funcionalidad de los contenidos, con el fin de motivar en el alumno el proceso de adquisición de conocimientos. Y, desde aquí, planear los procedimientos, estrategias y habilidades para la resolución de problemas. Sin embargo, no lograremos nuestro objetivo metodológico: aprender a aprender si el alumno no cierra el proceso y vuelve desde el aprendizaje procedimental al aprendizaje significativo, pues sólo así habrá conseguido aprender cómo se aprende. 2.2. PRINCIPIOS METODOLÓGICOS GENERALES Siguiendo el proceso que ya hemos introducido, y proponiendo el aprendizaje significativo como principio y también como fin, los criterios metodológicos generales podrían ser los siguientes:
2.3. METODOLOGÍA PARA LA ELABORACIÓN DE LAS UNIDADES DIDÁCTICAS A la hora de elaborar una unidad didáctica, deberemos considerar que esta tarea ha de ser dinámica, abierta y flexible, incluso aprendiendo de las experiencias pasadas. No obstante, antes de sistematizar los contenidos deberemos buscar "un centro de interés" que dote de coherencia interna a la unidad didáctica, de manera que tanto el aprendizaje significativo, como el funcional e incluso el procedimental giren en torno a este núcleo. También deberemos tener en cuenta la relacionalidad de ciertos contenidos, y así entenderemos que los contenidos podrían y deberían estar sometidos a la interdisciplinaridad, a las adaptaciones curriculares y a la atención a la diversidad. Todo ello nos ayudará a detectar las posibles dificultades en la adquisición de conocimientos o estrategias que podrían llevarnos a la profundización e incluso a la modificación metodológica.
Tal y como lo hemos planteado, el método nunca podrá considerarse como un fin en sí mismo, sino más bien como una estrategia para conseguir unos objetivos, a eso nos referimos cuando hablamos de una metodología flexible y dinámica. Desde este punto de vista, y sin olvidarnos del objetivo principal: enseñar a aprender, los métodos nunca se considerarán "perfectos" y "homogéneos" sino válidos para la consecución de los objetivos de la unidad didáctica. Así, unas veces utilizaremos métodos deductivos, otras inductivos; unas veces los activos y otras los pasivos, como ocurre con el método expositivo. En cualquier caso consideramos que el proceso de aprendizaje de los alumnos siempre será constructivista, por ese motivo las estrategias que proponemos serán el resultado de la puesta en práctica de los métodos mencionados. De manera general, ellas serian: las expositivas y las de investigación o indagación. En las expositivas, deberemos huir de la "lección magistral", del monólogo, pues si verdaderamente queremos que el alumno construya su propio aprendizaje deberemos presentarle los contenidos de la unidad a modo de reflexión, relacionados con conocimientos previos, en definitiva: nunca los presentaremos totalmente elaborados. Desde luego, esto tiene sentido si consideramos que las estrategias de investigación o indagación complementan las expositivas, pues aquí el alumno podrá acceder, por sí mismo, al descubrimiento de los contenidos que en un principio le habían sido sólo sugeridos. Y, apelando a su curiosidad, utilizará entonces el análisis, la observación, la comparación, en definitiva: la investigación.
Dado que las actividades son las acciones que proponemos a nuestros alumnos para la consecución de un fin, señalaremos los aspectos que nos parecen más importantes:
Por lo que respecta a los recursos didácticos, los libros de texto pueden ser útiles, sobre todo para precisar datos, que junto con otros textos seleccionados constituyan una fuente de información. La prensa también nos parece interesante como material didáctico para determinadas áreas. Ella facilita el análisis, la reflexión crítica y el contacto con la realidad social, política, económica y cultural. Los medios audiovisuales, que cada vez tiene más incidencia en las aulas, tienen distintas utilidades: para aprender a "ver" de forma crítica las imágenes, como punto de partida de actividades de debate, incluso en determinadas áreas puede ser un instrumento idóneo para asimilar determinados conceptos. También los medios informáticos se están convirtiendo en un recurso didáctico común en las aulas. Facilita el tratamiento de la información, la consulta de datos, la corrección de textos, la simulación, etc. Sin embargo, no debemos olvidar que la correcta expresión oral y escrita debe ser el objetivo primordial de esta Etapa y ha de afectar a todas las áreas. Por tanto, cuando hablamos de materiales nos referimos a todos los que podamos conseguir: desde el lápiz y el papel hasta el ordenador o las zapatillas de deporte. Así, el profesor, desde su experiencia y teniendo en cuenta las peculiaridades de sus alumnos, utilizará en cada momento los recursos didácticos y los materiales que mejor se adapten a la consecución de los objetivos. Sólo de esta manera seremos capaces de evaluar el proceso de aprendizaje e introducir las correcciones oportunas si ello fuera necesario.
Siendo coherentes con los temas transversales y la educación en valores el papel del profesor sería el siguiente:
Como ya hemos dicho, la metodología debe favorecer el proceso de aprendizaje de nuestros alumnos, por ello deberemos conocer, en primer lugar, el nivel de desarrollo cognitivo que ellos poseen. Deberemos ser conscientes de que el progreso de un alumno es más importante con referencia a sí mismo que con respecto a las metas preestablecidas. Cada alumno es distinto y las diferencias individuales han de ser respetadas. Trataremos de fomentar las actividades de integración en todas las áreas con el fin de favorecer y consolidar los valores de respeto, responsabilidad y tolerancia. 2.4. ORGANIZACIÓN DE LOS ESPACIOS Y DE LOS TIEMPOS. Es fundamental organizar los espacios de forma que resulte fácil distribuir a los alumnos y alumnas para realizar actividades y acceder cómodamente a los materiales. En el aula se tratará de crear un clima favorable, fomentando la interacción entre profesor-alumno y entre los alumnos entre sí. La relación interpersonal entre compañeros proporciona una situación ideal para que el aprendizaje se desarrolle oportunamente, y sirve para aprender a tomar en consideración los puntos de vista de los otros y poder reducir el conflicto. El único espacio posible no es el aula. Es más, se procurará, cuando las condiciones lo permitan, cambiar de lugar, a fin de romper la monotonía del aula. Se podrá utilizar la Sala de Audiovisuales, el Aula Rafael Rubio para escenificaciones o conferencias y debates, los laboratorios, el aula de Informática, el patio, la calle, la biblioteca Rafael Rubio, Estas actividades deberán estar previamente organizadas y con unas intenciones claramente reflejadas en las programaciones didácticas. El adoptar criterios de utilización de los espacios comunes resulta, por tanto imprescindible. Se ha de regular el uso de las aulas de Audiovisuales, Aula Rafael Rubio, aula de Música, de Tecnología, de Plástica, de los laboratorios, de gimnasio, etc. Se han de fijar también espacios y horarios para las materias optativas. En definitiva desarrollaremos actividades que pongan la enseñanza en contacto con el mundo exterior, aunque ello suponga, en ocasiones, salir fuera del aula e incluso del Centro. 2.5 EVALUACIÓN. La evaluación de la metodología no podemos separarla de la evaluación global del Proyecto Curricular. En particular, hemos de detenernos al final de cada unidad didáctica y reflexionar sobre la consecución de los objetivos que nos habíamos marcado. Con otras estrategias: actividades, recursos didácticos, materiales, nuestro papel como profesor ¿Podríamos haber obtenido un mayor grado de satisfacción?, ¿Qué sensación tienen los alumnos del desarrollo de esta unidad didáctica? La respuesta a estas y a otras preguntas por el estilo nos debe hacer cambiar, en parte o totalmente, la manera de tratar la unidad de que se trate, o bien mantener la misma línea metodológica.
3 CRITERIOS GENERALES SOBRE EVALUACIÓN DE LOS APRENDIZAJES Y PROMOCIÓN DE LOS ALUMNOS. 3.1. DESARROLLO DE LA EVALUACIÓN. 1. La Evaluación del aprendizaje de los alumnos será CONTINUA e INTEGRADORA. CONTINUA: para poder detectar las dificultades que se producen, averiguar sus causas y adaptar las estrategias del aprendizaje para superar tales dificultades. La evaluación será continua, siguiendo los criterios de la evaluación formativa (revisión y replanteamiento del proceso). INTEGRADORA: en el sentido de conseguir los objetivos que se han propuesto de acuerdo con la capacidad de aprendizaje de los alumnos.
2. En el proceso de evaluación se evaluarán:
3. Con el fin de garantizar el derecho que asiste a los alumnos a que su rendimiento escolar sea valorado conforme a criterios de plena objetividad, el Centro dará a conocer los objetivos, contenidos y criterios de evaluación mínimos exigibles para obtener una valoración positiva en las distintas materias que forman el currículo. En el mes de octubre se harán públicos en el tablón de anuncios. Se elaborará en Jefatura de Estudios un dossier con todos los mínimos de los distintos Departamentos y se le dará un ejemplar a la Asociación de Madres y Padres del Centro, al delegado de cada grupo y otro se dejará en la sala de profesores y en Jefatura de Estudios.
4. A la hora de evaluar seguiremos el esquema básico de ¿qué evaluar?, ¿cómo evaluar?, ¿cuándo evaluar?
- A la pregunta ¿qué evaluar? Nos atendremos a los criterios de evaluación que se han marcado en las distintas áreas, quedando la evaluación del proceso en manos del Departamento correspondiente de cada asignatura. - A la pregunta ¿cómo evaluar? Dispondremos de los diversos instrumentos de evaluación especificados en las programaciones anuales, pero teniendo siempre presente que en cada área se emplearán diversos instrumentos de evaluación, que permitan una calificación más completa y diversa, para así responder mejor a la diversidad de los alumnos. Será siempre el profesor el que evalúe, aunque queda abierta la posibilidad de practicar la coevaluación con el alumnado para aquellos profesores que así lo estimen oportuno.
Se proponen como instrumentos de evaluación los siguientes:
CONCEPTUALES: PRUEBAS ESPECÍFICAS: - Escritas: objetivas, preguntas abiertas, desarrollo de un tema o apartado, originalidad, capacidad organizativa, estilo narrativo, etc. - Orales: exposición de un tema, preguntas orales,...
PROCEDIMENTALES: TRABAJO DEL ALUMNO: INDIVIDUAL Y/O EN EQUIPO. - El cuaderno. - Resolución de ejercicios, problemas... - Orden, limpieza, presentación, etc. - Trabajo de investigación, de campo, bibliográficos,... - Otras producciones escritas.
ACTITUDINALES: INTERÉS Y ESFUERZO: ACTITUDES. - En el trabajo. - Comportamiento. - Autocorrección de sus trabajos de clase. - Responsabilidad. - Asumir otros puntos de vista. - Comunicación: conversaciones, diálogos, debates, asambleas...
- A la pregunta ¿cuándo evaluar? Se hará una Evaluación Inicial al principio de cada curso que facilite el aprendizaje significativo. En esta prueba inicial se partirá de los mínimos exigidos en el curso anterior. En las asignaturas que se impartan por primera vez, la evaluación previa incluirá otros criterios, tales como prejuicios y expectativas ante la asignatura, etc... Los distintos Departamentos elaborarán las pruebas iniciales (única al principio o por Unidades Didácticas) de acuerdo con las directrices generales indicadas en las programaciones del Area. La Evaluación Formativa se hará durante el proceso, haciéndose reuniones periódicas del equipo educativo cuando la ocasión lo demande.
4. El proceso de evaluación se realizará teniendo siempre en cuenta las características del alumnado al que se evalúa.
5. La evaluación será realizada por el conjunto de Profesores del respectivo grupo de alumnos coordinados por el profesor tutor en tres sesiones que se realizarán a lo largo del curso coincidiendo con el final de cada uno de los trimestres en que se divide el curso escolar, en las fechas que se anunciarán y aprobarán por el Consejo Escolar. - Durante cada sesión de evaluación el profesor tutor escuchará el resultado de la evaluación de cada uno de los profesores de las diferentes áreas del curso. El resultado global de la evaluación de cada alumno será analizado o discutido, aportando los distintos profesores su propio análisis y conclusión sobre cada caso. Resultante de este análisis y discusión sobre el desarrollo del aprendizaje en cada alumno, el profesor tutor elaborará un informe individualizado para cada alumno (según modelo anexo) que enviará a su familia una vez finalizada la sesión de evaluación. - En los casos que las dos terceras partes del conjunto de profesores presentes en la evaluación así lo decida, se podrán tratar los casos que se acuerden con el Departamento de Orientación del Centro.
6. La información que el tutor enviará a cada padre, posteriormente a cada sesión de evaluación, versará principalmente sobre los avances del alumno respecto al punto de partida y sobre las actividades realizadas. En el caso de un informe negativo se hará especial hincapié en el modo de superarlo y no se deberán establecer comparaciones con mayores logros de otros compañeros. El tutor dispondrá de informes de cada una de las áreas que no haya superado el alumno, los que estarán a disposición del padre correspondiente.
7. Se intentará fomentar en cada una de las áreas la participación de los alumnos en la evaluación a través de la autoevaluación y la evaluación conjunta.
8. La valoración sobre el progreso del alumno se expresará mediante las calificaciones: Sobresaliente, Notable, Bien, Suficiente e Insuficiente.
9. El profesor tutor en cada sesión de evaluación elaborará un acta en la que figuren todas las calificaciones de los alumnos así como el informe o conclusión a la que, oídos todos los profesores, haya obtenido de cada alumno. Este acta de evaluación, que quedará en la Secretaria del Centro, servirá al tutor para cumplimentar una ficha de cada alumno donde figuren los resultados de cada evaluación y el informe final de la misma. Al mismo tiempo servirá para cumplimentar la información que posteriormente a la sesión de evaluación el tutor enviará a los padres de cada alumno.
10. En alumnos que hayan promocionado con calificación negativa en algún área, se evaluará en el curso siguiente la superación de los objetivos de la misma y se reflejarán en la ficha del alumno, donde figuran sus resultados de evaluación.
11. La valoración positiva del rendimiento del alumno en una sesión de evaluación significará que el alumno ha alcanzado los objetivos programados y superado las dificultades mostradas anteriormente.
12. Durante el proceso de evaluación se hará especial hincapié en adoptar las oportunas medidas de refuerzo educativo para aquellos alumnos que no hayan alcanzado los objetivos programados. El tutor deberá tomar nota de tales medidas e intentar vigilar su puesta en funcionamiento. Incluso cuando sea preciso se deben modificar los aspectos necesarios en la programación del área (procesos de adaptación curricular). 3.2. PROMOCIÓN DE ALUMNOS. En la última sesión de evaluación el Profesor tutor emitirá un informe de cada alumno acerca del grado de desarrollo alcanzado en relación con los objetivos establecidos para el curso. Teniendo en cuenta este informe y la información complementaria que el tutor haya recabado de los padres acerca de la promoción del alumno al curso siguiente, es el conjunto de profesores de la evaluación, quien actuando de forma colegiada, decidirán la promoción o no del alumno al curso siguiente. Los alumnos que obtengan en todas las áreas las calificaciones de suficiente, bien, notable o sobresaliente: promociona automáticamente. Los alumnos con UNA o DOS áreas calificadas negativamente: promociona con las oportunas medidas complementarias. Los alumnos que obtengan calificación negativa en más de Dos áreas: - Promocionará si la junta de profesores, por consenso o al menos dos tercios de los profesores presentes, considera que cumple globalmente los objetivos previstos y puede seguir con aprovechamiento los estudios del curso siguiente. Para este alumno se planificarán las oportunas medidas complementarias que le permita superar las dificultades en las áreas no superadas. - No promocionarán aquellos alumnos en los que se detecte claramente a lo largo del curso que han abandonado algún área al no hacer los trabajos pertinentes, dejar exámenes en blanco, faltar a clase o mostrar una manifiesta falta de interés, y por tanto, se considerará que no han alcanzado los objetivos generales de esta etapa. Esta comprobación se hará en cada una de las evaluaciones, dejando constancia en el acta de cada sesión y en el informe individualizado del alumno/a. El tutor dará cuenta de este abandono a los padres o tutores, Jefatura de Estudios y Departamento de Orientación, con la finalidad de corregir esta actitud. - Los alumnos con áreas no superadas y que han permanecido un año más en el primer ciclo o en tercero, promocionan con las pertinentes medidas complementarias. En el informe final de evaluación se especificarán claramente los objetivos no superados y las medidas educativas complementarias encaminadas a que aquel alumno que no haya alcanzado alguno de los objetivos propuestos en la programación los consiga. Para elaborar esta parte del informe, el tutor contará con la colaboración del Departamento de Orientación y con el informe de los profesores de dichas áreas. Finalmente se hará hincapié en las medidas de refuerzo educativo e incluso en las adaptaciones curriculares necesarias para estos alumnos. Estos informes de evaluación orientarán la labor del profesorado del curso siguiente del mismo o de otro Centro. La evaluación de la superación de los objetivos de las áreas evaluadas negativamente corresponde al profesor del área o materia respectivas del curso al que promocionan. En el caso en que esa materia evaluada negativamente no se imparta en el curso siguiente al que promociona el alumno, su evaluación corresponderá al Seminario o Departamento en que esté encuadrada la misma. En el caso de que los alumnos sean mayores de dieciséis años y no promocionen, excepcionalmente, el equipo de Profesores junto con el Departamento de Orientación, oídos el alumno y sus padres y previa evaluación psicopedagógica del alumno y el informe de la Inspección Educativa podrán optar al oportuno Programa de Diversificación Curricular encaminado a que alcancen las capacidades generales propias de la etapa. 3.3. CRITERIOS DE TITULACIÓN . Obtienen el título de graduado en educación secundaria obligatoria todos aquellos alumnos que hayan obtenido calificación positiva en todas las áreas o materias. La Junta de Evaluación decidirá, a la vista de los objetivos de etapa, la titulación o no de aquellos alumnos con una o dos áreas no superadas. En ningún caso obtendrá el título quien haya abandonado manifiestamente alguna asignatura. La decisión sobre la titulación se tomará por consenso o por mayoría de al menos 2/3 de los profesores que componen la Junta. Se entiende que un alumno abandona una asignatura cuando concurran dos o más de las siguientes circunstancias:
El profesor o el tutor del grupo deberá informar a la familia en el caso de que la trayectoria del alumno haga prever el abandono de alguna asignatura y que, según el P.C.C., eso conllevaría la no obtención del título de graduado en educación secundaria. Conocidas las calificaciones de la 2ª evaluación, se señalarán los alumnos que puedan plantear dudas sobre la titulación y las juntas de evaluación respectivas realizarán un seguimiento y una preevaluación a mitad del tercer trimestre para determinar si estos alumnos cumplen o no los objetivos de la etapa 4. Orientaciones para incorporar, a través de las distintas áreas, los contenidos de carácter transversal de la eso.
Los temas transversales forman parte del currículo de las diferentes áreas, y su tratamiento educativo debe reflejarse en los diferentes momentos del mismo. Su diseño, pues, presupone tres pasos fundamentales: - La definición del tema y el análisis de sus contenidos e implicaciones pedagógicas. - La determinación de la relación dinámica que pueda existir entre tal tema y los objetivos y contenidos de las distintas áreas. - El establecimiento de las estrategias didácticas o metodológicas para su desarrollo en cada área.
4.1. Definición del tema transversal. Los contenidos de cada tema, así como sus implicaciones pedagógicas generales, han de ser fijados por la comunidad escolar. Para ello hay que partir de un análisis de la propuesta básica del MEC. Una vez definido el contenido del tema, hay que precisar el sistema de valores y de actitudes que lo fundamenta. Por último, se hace necesario formular los objetivos educativos de carácter general que se pretenden al desarrollarlo. 4.2. Los temas transversales en las áreas curriculares. Este segundo paso supone poner de manifiesto la presencia de cada tema transversal en los objetivos generales de etapa, así como su concreción en los objetivos y contenidos de las diferentes áreas. No se trata de añadir o superponer unas enseñanzas o propuestas de aprendizaje a las que los alumnos ya están realizando. La transversalidad está presente en los elementos constituyentes del currículo, por lo que se trata más bien de identificar dicha presencia en los objetivos, contenidos y criterios de evaluación, estableciendo así las claves básicas para el diseño de cada tema. 4.3. Estrategias didácticas o/y metodológicas. A la hora de concretar los diseños curriculares de los temas transversales, tendremos que plantearnos las estrategias didácticas o metodológicas necesarias. Para que los temas transversales puedan desarrollarse en el centro y lleguen a convertirse en experiencias verdaderamente significativas, el profesorado ha de abordar tres campos básicos de intervención educativa: El sistema de valores específicos de cada tema transversal debe afectar directa e inexcusablemente a la organización de la vida escolar, a las normas que en ella se establezcan y a todas las relaciones personales que se produzcan en su seno. Piénsese en lo contradictorio de pretender desarrollar, por ejemplo, el tema de la igualdad y mantener un trato discriminatorio. El segundo campo afecta directamente a las actitudes personales del profesorado. De poco sirve una acción educativa en el ámbito de los valores, si no se ve respaldada por la implicación y la coherencia de quienes la desarrollan. Por lo tanto, quienes enseñan deben entrar en la transversalidad aceptando un proceso de mejora ética personal, comprometiéndose con él y siendo conscientes de las propias limitaciones. El tercer campo se refiere a la metodología. Los temas transversales pueden ser tratados en el aula, metodológica y didácticamente, desde una triple perspectiva: La primera los abordaría integrados, de forma contextualizada y coherente, en los procesos didácticos comunes de las áreas. Se trataría, en este caso, de diseñar documentos sonoros o visuales, de trabajo o de consulta, o de programar actividades o procesos de exploración y de investigación, que, dentro del desarrollo didáctico de las programaciones de las áreas, hicieran referencia a los temas transversales. La segunda se podría concretar por la creación ocasional de situaciones especiales de aprendizaje, generales o interdisciplinares, en torno a acontecimientos relacionados con la transversalidad (celebraciones de días de..., de semanas culturales, proyectos de trabajo, charlas...). La tercera supondría contextualizar un área, en su totalidad, desde la perspectiva de un tema transversal. De las tres posibilidades, la primera es, evidentemente, la más corriente y la que debe estar integrada permanentemente en el proyecto curricular del centro. La segunda variará cada año, según sea el tema transversal objeto de estudio ocasional, La tercera abre la posibilidad de que una materia sea diseñada en su totalidad desde la perspectiva de un tema transversal. 5. CRITERIOS Y PROCEDIMIENTOS PREVISTOS PARA ORGANIZAR LA ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD. Este punto se encuentra en fase de estudio y debate, aún para tercero y cuarto de la E.S.O., en este curso 98/99. Por ello en este punto se realiza una primera aproximación que nos pueda situar en el punto de partida, haciendo algunas consideraciones que emanan del espíritu de la LOGSE. Las nuevas enseñanzas persiguen dos finalidades fundamentales: ofrecer una formación básica común siguiendo un modelo educativo básicamente comprensivo y crear las condiciones para una enseñanza personalizada que tenga en cuenta las peculiaridades de cada estudiante. Estas dos dimensiones, comprensividad y enseñanza personalizada, suponen la búsqueda de un equilibrio necesario entre, por una parte el objetivo de asegurar que todos los alumnos accedan a unos aprendizajes que se consideran fundamentales para su desarrollo y socialización, y por otra, la voluntad de respetar las indiscutibles diferencias de intereses, motivaciones y capacidades que presentan los alumnos y alumnas en esta etapa. Así, junto al principio de comprensividad, hemos de colocar el principio de atención a la diversidad como expresión de un modelo de enseñanza personalizada y, por tanto, adaptativa, entendida ésta como un conjunto de intervenciones educativas que, desde una oferta curricular básicamente común, ofrecen respuestas diferenciadas, es decir, ajustadas a las características individuales de los alumnos. La estrategia adoptada para proporcionar una respuesta educativa ajustada a la diversidad del alumnado debe ser la oportuna diversificación de los procedimientos educativos e instruccionales con el fin de que todos los alumnos alcancen los objetivos considerados necesarios para su adecuado desarrollo y socialización. La existencia de unos aprendizajes irrenunciables y comunes no conlleva que todo el alumnado haya de alcanzarlos del mismo modo, realizando el mismo proceso y recibiendo estrictamente la misma ayuda pedagógica. Así para dar respuesta a las intenciones señaladas en los párrafos anteriores, deberemos contemplar diferentes medidas de atención a la diversidad. Distinguiremos entre medidas ordinarias de atención a la diversidad, que vienen definidas por la adopción del tipo de enseñanza adaptativa y medidas extraordinarias. 5.1. Medidas ordinarias de atención a la diversidad.
5.2. Medidas extraordinarias de atención a la diversidad. objetivamente irrealizables o no presentan ninguna perspectiva de éxito. Estos programas tienen como finalidad la inserción laboral de los alumnos, así como promover la adquisición de las capacidades requeridas para su posible incorporación a un ciclo formativo de grado medio. 5.3. Criterios para realizar las adaptaciones curriculares para los alumnos con necesidades educativas especiales. Se han de determinar entre los EOEPS y el Departamento de Orientación.
6. DETERMINACION DE LAS MATERIAS OPTATIVAS QUE OFRECE EL INSTITUTO. 7. CRITERIOS PARA EVALUAR Y, EN SU CASO REVISAR, LOS PROCESOS DE ENSEÑANZA Y LA PRÁCTICA DOCENTE DE LOS PROFESORES.
Se estudiarán durante el curso académico 1999/2000.
Corresponden a los diferentes Departamentos Didácticos, siguiendo las directrices generales establecidas por la Comisión de Coordinación Pedagógica. Se trataría de establecer los mecanismos para que exista una verdadera coordinación y coherencia entre los objetivos, contenidos y criterios de evaluación de toda la etapa. El hecho de que los dos ciclos en que se divide la etapa se impartan en centros distintos no debe suponer ninguna dificultad añadida para el alumno, ni debe implicar alteración alguna en su proceso de aprendizaje. Las reuniones de coordinación mantenidas durante el curso 1998/99 deben servir de base para que todos los miembros de los distintos departamentos se reúnan durante el mes de septiembre para programar las materias correspondientes. El seguimiento de estas programaciones se realizará con reuniones trimestrales por parte de todos los miembros de los departamentos. Se añade modelo normalizado, en blanco, del informe de evaluación final por área para alumnos que no alcancen los objetivos programados, si bien cada departamento al inicio del curso puede aportar a dicho modelo las consideraciones que estime convenientes, sin cambiar sustancialmente la estructura consensuada por todos.
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