Descubrimientos

 

Heinrich Hertz en Alemania calculó que una corriente eléctrica oscilando rápidamente de un lado a otro en una hilo conductor, podía irradiar ondas electromagnéticas al espacio circundante (hoy llamaríamos a esto una "antena"). Con ese hilo creó (en 1886) y detectó esas oscilaciones en su laboratorio, usando una chispa eléctrica, en la que la corriente oscilaba rápidamente (así es como los relámpagos generan esos ruidos crepitantes característicos en la radio). Hoy llamamos a esas ondas "ondas de radio". Sin embargo anteriormente fueron "ondas hercianas" y aún hoy honramos la memoria de su descubridor midiendo las frecuencias en hercios (Hz), oscilaciones por segundo, y las frecuencias de radio en megahercios (MHz). 

Empleando las teorías y el aparato de Hertz, y los descubrimientos de Edourd Branley de Francia, un inventor italiano (también era ingeniero eléctrico) llamado Guglielmo Marconi, produjo el primer sistema práctico de teléfono inalámbrico en 1895. Antes de esto, todos los mensajes telegráficos tenían que transmitirse por medio de cables que limitaban en gran medida el uso de esta forma de comunicación. Su hallazgo fue un elemento importantísimo en el desarrollo de la radio que por años más tardes fue conocido como "inalámbrico".