LAS MUJERES EN ESPAÑA

No es más que el estudio de la evolución de las mujeres a lo largo de tres generaciones bien definidas históricamente: desde La Segunda República, pasando por la época Franquista hasta llegar al advenimiento de la Democracia.

Primeramente comentar cómo era la situación de la mujer durante la Segunda República.

La caída de la monarquía supuso una transformación del país; por ello, el gobierno republicano-socialista se ve obligado a promulgar toda una serie de leyes relacionadas con la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer (artículo 43 de la Constitución de 1931).

Entre otras aprobaciones, destaca la del derecho al voto, el 1 de Octubre de 1931, defendida desaforadamente por Clara Campoamor (máxima representante del apoyo incondicional a la mujer); frente a Victoria Kente -entre otras- una clara oponente.

Pese a todo , la situación social de las mujeres estaba muy en desventaja respecto con la de los hombres.

En pequeña medida, la vida cambió, siendo las mujeres fuera del hogar aún una clara minoría (un 14%). La remuneración de las trabajadoras era inferior a la de los hombres, los contratos no respetaban la legislación igualitaria... Únicamente el magisterio se fue haciendo una profesión muy feminizada llegando incluso a ocupar buenos cargos en los sistemas escolares.

Fue en 1933 cuando el número de diputadas creció progresivamente. Si hasta ahora los cargos políticos era una labor específica de los hombres, las mujeres empiezan a cobrar mayor peso en la vida política del país. Destaca Margarita Nelken , tercera Diputada en el Parlamento; Dolores Ibárruri , elegida Diputada en 1936.

Con todo, fueron surgiendo numerosas organizaciones de mujeres. Asociaciones femeninas de derechas como la Sección Femenina de Falange, encargadas de tejer para el frente, de atender a los presos políticos y sus familias...; o bien también organizaciones de mujeres de izquierdas como Mujeres Antifascistas, encargadas de luchar por la democracia frente al fascismo y escrito en 1933 por Dolores Ibárruri, su presidenta, que reinvindicaba -entre otras- toda una serie de derechos para la mujer: derecho al aborto, derecho a ocupar cargos políticos y públicos... Dentro de este mismo Comité destacan mujeres como: Matilde Cantos, Victoria Kent y Margarita Nelken. Otra organización a destacar fue la de Mujeres libres, surgido en 1936, con planteamientos anarquistas que buscaban unir la guerra a la liberación social económica de la clase obrera.

En este ambiente surge por primera vez la necesidad de liberar a la mujer por su situación de opresión. ( el primer planteamiento feminista).

Con la llegada de la Guerra Civil Española, en julio de 1936, se hizo patente la necesidad de las mujeres para albergar los puestos abandonados por los hombres al irse a combate. Debido a las situaciones de pobreza, ausencia del cabeza de familia...las mujeres tuvieron que incrementar sus labores tanto en el ámbito doméstico como en el extradoméstico. Con la guerra se desvanecieron los sentimientos de inferioridad y subordinación de las mujeres y muchas de ellas tuvieron que acceder a puestos hasta entonces , áeras de dominio masculino.

Al principio dichos trabajos no eran amortizados con sueldos hasta 1937 con un decreto que establecía pagar salarios por dichos trabajos. Así, pues, accedían también mujeres casadas a la actividad pública, hasta entonces negada.

Se desarrollaron trabajos en guardeías, talleres, de maestras...además de su trabajo doméstico.

Con todo esto ver cómo durante el período republicano la incorporación de la mujer a la vida pública posibilitó a la mujer una independencia económica y personal al alejarla del dominio patriarcal.

Una vez visto el período republicano, también es importante mencionar la evolución que sopesaron las mujeres durante el período franquista caracterizado básicamente por ser un período de represión y letargo de la conciencia feminista hasta la llegada de la Democracia con la muerte del Caudillo.

El Estado fascista refuerza los intereses de un sistema patriarcal y elimina por ello todo lo que supone alguna posibilidad de cambio con respecto a beneficios para las mujeres. En este sistema de dominación, a la mujer se le considera como el eslabón clave para el mantenimiento de la familia con un rol a desempeñar: el de "mujer-esposa-madre" apoyado por ideales de la Iglesia Católica.

Éste -podríamos decir- ha sido el modelo de mujer creado por el franquismo. Se establecen nuevas leyes encargadas de derogar todos los derechos igualitarios concedidos por la República y se plantea una clara conciencia patriarcal. Esta legislación franquista se consigue mediante concesiones de subsidios familiares, ventajas para familias numerosas... Aunque también, en el ámbito laboral, tan sólo se ven discriminaciones.

Se penaliza el aborto, se lleva a cabo una política de segregación de sexos en la escuela...

En los sesenta, el Estado necesita incrementar de nuevo la población femenina en el ámbito laboral, y proclama nuevas legislaciones como la "Ley sobre derechos políticos , profesionales y laborales de la muejer"en 1961.

Un caso importante es el de la Sección Femenina que tenía por tarea funademental la de formar a las mujeres a la antigua usanza, con un aire muy conservador, entendiendo a la mujer como una "mujer sacrificada y obediente".Se comienza a formar a la mujer en los años 50 en tres aspectos: la formación nacional-sindicalista, la formación religiosa y la preparación de las mujeres para el hogar.

Como resultado, las mujeres quedan alejadas de los centros de decisión y poder del Estado siendo la Sección Femenina la que dure hasta la llegada de la Democracia.

Pío XII, por otra parte, intenta recristianizar el hogar. La jerarquía eclesiástica comienza a imponer una serie de legados quedando, por ejemplo, como único y válido el matrimonio por la Iglesia. Muchas mujeres se ven obligadas a formalizar sus matrimonios sacramentalmente o por el contrario se verían negados todos sus subsidios, beneficios...

Se trabaja también por una recristianización de la sociedad, buscando que la mujer actúe a través de parroquias, con organizaciones como la de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC).

Durante la posguerra la situación social de la mujer está en función del lado del frente al que perteneciera. Había mujeres que poseían un cierto bienestar, las llamadas "chicas topolino" y otras mujeres que veían su vida marcada por el hambre y la miseria.

Tanto en el campo como en la ciudad las mujeres realizan largas jornadas laborales y continúan cargando con la doble tarea de la casa y fuera de ella.

En relación con la educación, el analfabetismo afectaba en 1940 a un 23% de las mujeres, cifra que duplicaba a la de los hombres. Todavía seguía patente el autoritarismo patriarcal lo que hacía que la mujer no se dedicara a estos pormenores.

Pero la cara oscura de la moneda se encontraba en los campos de concentración y en las cárceles donde las mujeres partidarias de la República eran víctimas de crueles represiones.

En torno a los años setenta, finales ya de la Dictadura, el modelo de mujer propuesto por la Sección Femenina y la Iglesia Católica da paso a una mujer adentrada en la nueva política capitalista. Se produce un desarrollo económico que induce a nuevos cambios que contribuyen a la mejora social. Estamos ya en los inicios de la Democracia.

El trabajo doméstico se facilita gracias a los electrodomésticos y a la nueva industria alimentaria y de confección.

La situación de la mujer mejora en estos tiempos, ya se celebran -incluso- en 1975 las primeras Jornadas Estatales por la Liberación de la Mujer.

Y por último llegamos a los años setenta-ochenta. El movimiento feminista emerge en España tras la muerte de Franco y es en la Constitución de 1978 cuando se recoge en su artículo 14 "la igualdad de los españoles ante la ley, sin que prevalezca discriminación de sexo, religión u opinión o cualquier circunstancia personal o social".

Por aquel entonces existían dos tendencias bastantes definidas: grupos autónomos de mujeres radicados en Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia; y por otro lado, las secciones femeninas de los partidos de izquierdas.

Se lleva a cabo toda una serie de campañas de reformas, entre otras es importante destacar la existencia de la revista mensual "Vindicación Feminista". En 1981 se consiguió el derecho al divorcio y en 1985 el derecho al aborto (aunque este tema siga abierto hoy en nuestros días).

Estas campañas estaban dirigidas por mujeres pertenecientes a partidos de izquierdas con el apoyo de minorías autónomas.

Durante los años ochenta la ruptura y creación de numerosas organizaciones feministas fueron constantes. Existen grupos dedicados a la salud, a la transformación de profesiones de dominancia masculina..

Finalmente, gracias a dos procesos, se ha podido llevar a cabo una mejora en el ámbito social durante la Democracia. La disminución del índice de fecundidad y la progresiva participación de las mujeres en el trabajo ha sido lo que fundamentalmente ha contribuido en la mejora de la situación de la mujer. Ha permitido un aumento del nivel educativo y de los decrecientes niveles de fecundidad.

Con estos dos procesos sociales cerramos esta etapa que continúa en nuestros días.