El Artificio de Juanelo Turriano
( El siguiente
texto está extraído de un escrito del antiguo profesor
del I.E.S. Juanelo Turriano D. Joaquín Martínez Copeiro del
Villar)
JUANELO TURRIANO
vio la luz por primera vez en Cremonte (Italia), hacia 1501, que sobre
esto no se ponen de acuerdo sus diverso e ilustrados biógrafos.
En 1529, y esto sí que está profusamente documentado, llegó
a españa y sabemos que llegó a Toledo en 1934, como relojero,
hábil e insustituible del emperador Carlos V, , quien desde siempre
se sintió gratamente sorprendido por la perspicacia y la genialidad
mecánica de nuestro JUANELO, y no dudó en encargarle la construcción
de notables ejemplares, como aquel inefable reloj astronómico, prodigio
tecnológico de su época , que señalaba las posiciones
de los astros.
Toledo, que a la sazón
exhibía con orgullo y esplendor su condición de Corte del
Imperio, acogió con hospitalidad acostumbrada a JUANELO TURRIANo,
que como afirma Carlos Pascual en su "Guía secreta de Toledo", pasó
a ser "uno de los personajes más populares en los anales toledanos".
En 1534 el prestigio del
que, como tecnólogo y arquitecto sin par, gozaba JUANELO, obligó
al marqués de Vasto, famoso prócer de la cuidad, a encargar
al indiscutible maestro la invención y construcción de un
sistema práctico y eficaz capaz de subir el agua del río
Tajo hasta la ciudad. JUANELO realizó los primeros proyectos. No
obstante la fabricación del artificio sufrió injustas vicisitudes,
discontinuidades y paralizaciones, conociendo incluso algún que
otro cambio de autoría. Finalmente con el Prudente, o sea Felipe
II, JUANELO recobró definitivamente la dirección de las obras,
formalizando el pertinente compromiso escrito con el Excelentísimo
Ayuntamiento toledano en 1565, por el que se obligaba, según nos
cuenta Luis MOreno NIeto en su "Diccionario enciclopédico de Toledo
y su provincia", " a poner junto al Alcázar cierta cantidad permanente
de agua para le vecindario", cantidad que desde el año de gracia
de 1568 fue diariamente de "mil seiscientos cántaros de a cuatro
azumbre de agua".
El artificio funcionó
hasta 1639.
El famoso invento concedió
vasta popularidad entre sus contemporáneos al célebre tecnólogo
italiano. El memorable cronista Ambrosio Morales describe el artificio
con prolijos y abundantes detalles que obviaremos por no asaetear
en la espesa bruma de la página. No obstante baste decir que
en su instalación se emplearon doscientos carros de maderas y más
de quinientos quintales de metal, y añadiremos que para todo aquel
que está interesado en el conocimiento práctico del mecanismo
de elevación del agua, existe una maqueta del artificio en el Palacio
de la Excelentísima Diputación Provincial de Toledo, y así
de paso, pensamos que no sería un mal acto de docentes llevar a
algunos de nuestros alumnos, de entre los más aplicados y menos
belicosos, a visitar el citado Palacio con el objeto de estudiar
"in situ" el funcionamiento del artilugio de JUANELO.
ARTIFICIO DE JUANELO TURRIANO
DETALLE DEL ARTIFICIO DE JUANELO TURRIANO