Tres comerciantes indios que formaban sociedad tenían un
mono. Una tarde compraron una partida de mangos, con intención
de repartírsela al día siguiente. Por la noche se levantó uno
de ellos, se puso a contar los mangos, tomó para si la tercera
parte, y como había sobrado un mango se lo dio al mono. Poco
después se despertó otro , se fue a contar los mangos para
coger su tercera parte, tomó la tercera parte de los que había,
vio que sobraba un mango y se lo dio al mono. Un poco más tarde
se levantó el tercer indio, sin sospechar lo que habían hecho
sus compañeros; al querer tomar su tercera parte vio que sobraba
un mango, y se lo dio al mono; se llevó la parte que creyó que
le correspondía y se fue a acostar.
A la mañana siguiente se levantaron y ninguno declaró que
había cogido su tercera parte. Hicieron el reparto de los
mangos; cada uno se llevó la tercera parte y sobró un mango que
le dieron al mono.
¿Cuál es el menor número posible de mangos para realizar estas
operaciones?