EL VIDRIO Y SU RECICLADO

             El vidrio es una sustancia dura y frágil, generalmente transparente, muy resistente al agua, a la luz y a los agentes químicos, que se produce por la solidificación de una masa fundida, más o menos compleja, de silicatos y en parte también de boratos; esta masa se mantiene en estado amorfo una vez sólida y pasa por diversos estados intermedios, desde el muy fluido, a unos 1000 ºC, hasta el espeso o viscoso, a 400 ºC. Es este último estado puede dársele distintas formas por diversos procedimientos. Las materias primas más importantes son el cuarzo (arena) 70 %, álcali (sosa o potasa) 20 % y cal o roca caliza 10 %, junto con diversidad de aditivos como el bórax, alúmina, ácido fosfórico, salitre y combinaciones de plomo, purificantes, decolorantes, etc.

             Para conseguir fundir los componentes del vidrio (arena, sosa y cal) hay que ponerlos en un horno a una temperatura superior a los 2000 ºC. Una vez fundidos se realiza la mezcla y se procede a su enfriamiento y manipulación para darle la forma deseada.

             El vidrio, que supone el 7 % del kilo y cuarto de basura que producimos por persona y día en la Región de Murcia, puede ser reciclado echándolo a los contenedores verdes de nuestras ciudades. De allí es llevado a una planta de tratamiento, donde es triturado, se limpia de papel y metales (etiquetas y tapones) y el producto resultante, el vidrio finamente triturado, llamado calcín, es llevado a la fábrica de procesado.

             El calcín se introduce en hornos junto con un poco de arena, sosa y cal (que no serían necesarias si se reciclara todo el vidrio) y sirve para fabricar nuevo vidrio. Este horno está a una temperatura de unos 1200 ºC, la mitad de lo que precisa la materia prima, con lo que se ahorra también el combustible necesario para mantener el horno a esas temperaturas.

             Con el reciclado del vidrio obtenemos los siguientes beneficios:

1.      Una tonelada de calcín o vidrio triturado produce una tonelada de vidrio nuevo y ahorra 1,2 toneladas de materias primas. En España se reciclan 567.000 toneladas de vidrio al año (sólo superados en Europa por Alemania, Francia e Italia), lo que supone un ahorro de 700.000 toneladas de materias primas.

2.      Ahorra petróleo. Según los datos anteriores, unas 73.000 toneladas, más de 80 millones de litros. Nota: un barril de petróleo, que se cotiza en el mercado a 25 dólares EE.UU., lleva unos 200 litros. Por varios motivos:

a)     Hace falta menos energía en los hornos.

b)     No lo gastan las máquinas que extraen las materias primas.

c)      No lo gastan las máquinas incineradoras de los basureros.

3.      Reduce el volumen de basura en un 7 %, lo que reduce en igual medida el volumen de los basureros. Teniendo en cuenta que el vidrio pertenece al grupo (junto con latas y metales) de los productos que no arden cuando se realizan incendios controlados en los basureros para reducir el montón de basura.

4.      Los puestos de trabajo que se pierden en el sector de materias primas se recuperan en el del reciclado.

 En definitiva, no se consume materia prima ni se produce basura, y además se ahorra energía. ¿Os imagináis que esto pudiera hacerse con todo lo que utilizamos y echamos a la basura?

Pues también puede hacerse con el papel (21 % de la basura), además salvando árboles y vida; con los plásticos, latas y tetra-bricks (15 %); con las telas (3 %); y con la materia orgánica (restos de comida y jardinería, 44 %). Quedaría sólo un 10 % de residuos especiales y peligrosos para los hogares como pilas, aceites, medicamentos, pinturas, lacas, barnices, etc, donde los primeros también pueden ser llevados a tiendas, talleres y farmacias para su reciclado o eliminación no tóxica.

 

Pablo José Manzano López  1º B E.S.O.