Justificación
A finales del año 1998, y preocupados por el bajo nivel general que tienen los alumnos en nuestra área, nos decidimos a escribir esta carta a la Real Sociedad Matemática Española, así como a varias asociaciones españolas relacionadas con la enseñanza de esta materia. Durante ese mismo año se había celebrado el I Encuentro de Profesores de Matemáticas de la Región de Murcia, y en él tuve la oportunidad de hablar con algunos compañeros de otros centros educativos que manifestaron sus inquietudes en torno al tema. Seguramente no hay ninguna solución milagrosa, pero algunas cosas si que pueden mejorarse; como por ejemplo la escasez de tiempo con que se cuenta para que los alumnos asimilen los contenidos necesarios y, a la vez, aprendan a utilizar las herramientas básicas de esta materia.
La carta
<<Existen evidencias de que las matemáticas han acompañado al hombre desde las primeras civilizaciones (Mesopotamia, Egipto, China, India, etc. ), pero es en Grecia donde la matemática aparece por primera vez en dos aspectos diferentes y bien definidos, como técnica o herramienta utilitaria, y como ciencia ideal para desarrollar la inteligencia y llegar al conocimiento de la verdad. Platón habla en "La República" de una importante enseñanza en la que a su vez, "recurren todas las artes, todas las formas de razonar, todas las ciencias y que es imprescindible aprender entre las primeras: la que enseña lo que es el uno, el dos y el tres. Me refiero, en suma, a la ciencia de los números y el cálculo. ¿O no es verdad acaso, que ningún arte y ningún conocimiento pueden prescindir de ella" (VII, 522). En otro pasaje señala, "No has observado, además, que los que son por naturaleza calculadores tienen gran facilidad para todas o casi todas las enseñanzas, y que hasta los espíritus tardos, cuando se han educado y ejercitado en el cálculo, aunque no deriven de él ninguna otra ventaja, si obtienen, por lo menos, volverse más sutiles de lo que lo eran antes?". Siguiendo la línea del pensamiento griego, el profesor Luis A. Santaló afirma que las matemáticas deben de contemplar dos aspectos bien diferenciados, el aspecto informativo, que consiste en dar los elementos que se estimen necesarios para desenvolverse en la vida, o que otras ciencias necesitan para su comprensión y desarrollo, y el aspecto formativo, para practicar el razonamiento, aprender a pensar, y desarrollar estrategias para el análisis y resolución de problemas de toda índole (no sólo de matemáticas).
Una vez vista la importancia de esta ciencia pasamos a analizar la forma en que se enseña. No basta con el discurso del profesor para aprender matemáticas, se necesita que el alumno preste una gran atención, y observe y analice cada detalle. A través de esto se debe conseguir la asimilación y comprensión de los conceptos y procedimientos. Pero después, el alumno debe interiorizar y hacer suya la matemática, mediante la práctica individual, resolviendo por él mismo los problemas que se le planteen, tanto de carácter teórico como práctico. Para llevar todo esto a cabo se necesitan un determinado número de horas de clase con el que actualmente no contamos. Empezando por el hecho de que los alumnos llegan al instituto, con una preparación inferior a la de hace algunos años, nos encontramos luego que durante los cuatro años de la E.S.O. sólo disponemos de tres horas para que el alumno adquiera una adecuada competencia curricular, que a todas luces son insuficientes. Y aquí es donde podemos hablar de fracaso escolar, que no se mide por el número de aprobados o suspensos que obtenemos en las estadísticas, sino por el hecho de que el alumno tenga un nivel de preparación adecuado, suficiente para salvar los obstáculos que se encuentre a lo largo de su vida, ya sea un trabajo, unos estudios superiores o cualquier problema de la vida diaria. De lo que se trata es de que el alumno tenga la competencia curricular necesaria para superar sus estudios, ser un profesional competente y un individuo perfectamente válido, al mismo tiempo autosuficiente e integrado en nuestra sociedad.
Consideramos necesario potenciar los estudios de Matemáticas desde el comienzo de primaria, para proporcionar al alumno una serie de conocimientos básicos, que actualmente no poseen. Consideramos necesario que los alumnos de Secundaria tengan al menos cuatro periodos lectivos semanales. No olvidemos que en unas encuestas realizadas no hace mucho, a escala internacional, el nivel de los alumnos españoles en esta área fue de los más bajos en comparación con el resto de países. Todo esto podría mejorar (estamos seguros) si dispusiésemos del tiempo necesario para preparar al alumno en esta grande, maravillosa e importantísima ciencia que es la Matemática.>>
Si desea contactar conmigo:
José María Gómez Aroca
Departamento de Matemáticas - I.E.S. "Los Cantos"
c/ Miguel Induráin, 5 - 30180 - Bullas - Murcia
E-mail: jgomez53@mimosa.pntic.mec.es