SAN JERÓNIMO |
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San Jerónimo, presbítero y doctor de la Iglesia En diferentes temporadas, el sacerdote Jerónimo permaneció en Roma, en donde sirvió de secretario al Papa Dámaso. Pero los últimos 35 años de su vida los pasó cerca de la cueva de Belén, en donde nació Jesús. Ahí, entre penitencias y oraciones, se entregó en alma y cuerpo al estudio de la Biblia, que tradujo al latín y comentó (340-420). Magnífico conocedor del hebreo y griego. La Vulgata es la traducción al latín que hizo San Jerónimo a finales del siglo IV. Esta versión fue solemnemente declarada como auténtica por el Concilio de Trento (1546). Se llama Vulgata porque entonces el latín era reputado lengua vulgar o popular respecto al griego. Está situado en la ventana
inferior de la calle derecha, bajo San Pablo. |