Pese a que las dos líneas tienen la misma
longitud, la que está encerrada entre dos puntas de flecha invertidas
parece mucho más larga que la que está encerrada entre dos
puntas de flecha normales.
Cuando las dos configuraciones se incluyen en la misma escena, como en la ilustración de la derecha, esta ilusión, aliada con la perspectiva lineal, hace suponer al cerebro que la más distante está más alejada, y es, en consecuencia, de mayor tamaño.