La fusión de ambas imágenes crea la percepción
de profundidad.
Si solo se ven objetos lisos y en un plano no hay disparidad
retiniana.
Cuando no se produce la fusión de ambas imágenes
(debido a la fatiga, a una intoxicación o a la debilidad de los
músculos de los ojos) se produce el fenómeno de "ver doble"
(visión de cada ojo por separado).
Disparidad entre las visiones oculodiestra y oculosiniestra
de un cuadrado pequeño puesto por delante de otro mayor Cf. Irvin Rock: La percepción,
pág. 55. Prensa Científica, S.A. (1985)