TROVADORESCA
Lindos ojos habéis, señora,
de los que se usaban agora.
Vos tenéis los ojos bellos
y tenéis lindos cabellos,
que matáis, en solo vellos.
a quien de vos se namora.
Lindos ojos habéis, señora,
de los que se usaban agora.
El día que os vi, señora, por primera vez,
cuando os plugo dejaros ver por mi,
separé todo mi corazón de otro pensamiento
y estuvieron firmes en vos todos mis deseos;
porque así me pusisteis, señora, el anhelo en el corazón
con una dulce sonrisa y una sencilla mirada,
que me hicisteis olvidar de mí mismo y cuanto existe.
....
Y ninguna pena me produce espanto,
aunque confío tener en vida
algún gozo de vos, señora,
al contrario, las penas me son alegrías y placeres
sólo porque sé que Amor concede
que el leal amante debe perdonar graves faltas
y sufrir gentilmente penas para alcanzar ganancias.(De Gillem de Cabestany)
Ondas del mar de Vigo,
¿habéis visto a mi amigo?
¡Ay, Dios! ¿vendrá pronto?
Ondas del mar alzado,
¿habéis visto a mi amado?
¡Ay, Dios! ¿vendrá pronto?
¿Habéis visto a mi amigo,
aquel por quien yo suspiro?
¡Ay, Dios! ¿vendrá pronto?
¿Habéis visto a mi amado,
por quien siento gran cuidado?
¡Ay, Dios! ¿vendrá pronto?(Martín Codax)
Vamos a descansar, vamos, hermana,
a orillas del lago, por donde vi que andaba
a los pájaros mi amigo.
A orillas del lago, donde yo vi andar,
con su arco en la mano, a pájaros cazar,
a los pájaros mi amigo.
A orillas del lago, por donde yo vi ir
con su arco en la mano para poder herir,
a los pájaros mi amigo.
Con su arco en la mano, a pájaros tirar;
a aquellos que cantaban los dejaba escapar,
a los pájaros mi amigo.
Con su arco en la mano; a pájaros cazar,
y a aquellos que cantaban no los quería matar,
a los pájaros mi amigo.
Fernando de Esquio
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