1750 ¿Que carga tan insufrible
es el ambiente vital
para el mezquino mortal
que nace en sino terrible!
¿Qué eternidad tan horrible
1755 la breve vida! Este mundo,
¿qué calabozo profundo,
para el hombre desdichado,
a quién mira el cielo airado
con su ceño furibundo!
1760 Parece. sí, que a medida
que es más dura y más amarga
más extiende , más alarga
el destino nuestra vida.
Si nos está concedida
1765 sólo para padecer,
y muy breve ser
la del feliz , como en pena
de que su objeto no llena,
¡terrible cosa es nacer!
1770 Al que tranquilo, gozoso,
vive entre aplausos y honores,
y de inocentes amores
apura el cáliz sabroso
cuando es más fuerte y brioso,
1775 la muerte sus días huella,
sus venturas atropella:
y yo, que infelice soy,
yo, que buscándola voy,
no puedo encontrar con ella.1780 Mas, ¿cómo la he de obtener,
¡ desventurado de mí!,
pues cuando infeliz nací,
nací para envejecer?
Si aquel día de placer
1785 (que uno sólo he disfrutado),
fortuna hubiese fijado,
¡Cuán pronto muerte precoz
con su guadaña feroz
mi cuello hubiera segado!
ÁNGEL DE SAAVEDRA, DUQUE DE RIVAS: Don Álvaro o la Fuerza del Sino. Madrid, Anaya. Biblioteca didáctica Anaya, nº13. 1986.
Índice