Se equivocó la paloma.
Se equivocaba.Por ir al norte, fue al sur.
Creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.
Creyó que el mar era el cielo:
que la noche la mañana.
Se equivocaba.
Que las estrellas rocío;
que la calor la nevada.
Se equivocaba.
Que tu falda era tu blusa;
que tu corazón su casa.
Se equivocaba.(Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama)
El mar. La mar.
El mar. ¡Sólo la mar!
¿Por qué me trajiste, padre,
a la ciudad?
¿Por qué me desenterraste
del mar?
En sueños, la marejada
me tira del corazón.
Se lo quisiera llevar.
Padre, ¿por qué me trajiste
acá?ALBERTI: Marinero en Tierra
DE ARANDA DE DUERO A PEÑARANDA DE DUERO
¡Castellanos de Castilla,
nunca habéis visto la mar!
¡Alerta, que en estos ojos
del sur y en este cantar
yo os traigo toda la mar!
¡Miradme, que pasa el mar!ALBERTI: La amante
Hace falta estar ciego
Hace falta estar ciego,
tener como metidos en los ojos raspaduras de vidrio,
cal viva,
arena hirviendo,
para no ver la luz que salta en nuestros actos,
que ilumina por dentro nuestra lengua,
nuestra diaria palabra.
Hace falta querer morir sin estela de gloria y alegría
sin participación en los himnos futuros,
sin recuerdo en los hombres que juzguen el pasado
sombrío de la tierra.
Hace falta querer ya en vida ser pasado,
obstáculo sangriento,
cosa muerta,
seco olvido.ALBERTI: De un momento a otro